UNA VEZ PASADA LA EUFORIA PODEMOS HABLAR DEL MUNDIAL QUE NOS HIZO CAMPEONES DEL MUNDO
Todo pintaba bonito, siempre España estaba en las quinielas, pero en el primer partido todo se oscureció. España ya no era tan buena, no tenía tanta calidad, amigos de las palabras se bajaban de un burro que había cargado demasiada presión. Hasta que ¡PUM! va España y gana el segundo partido, el tercero y se mete en octavos.
De nuevo la euforía, que por fin era controlada también por los jugadores que saltaban al terreno de juego. España no marcaba muchos goles, pero eso sí, su juego volvía a enamorar a propios y extraños. En cuanto a goles este no ha sido el mundial de Torres, pero debemos reconocer que Villa sin Torres en el campo no era el Villa de la pasada Eurocopa, por lo que si se dice que entre muchos otros este ha sido el mundial de Villa, debemos dar su granito de arena a Xavi e Iniesta sin olvidarnos de Torres o Busquets.
Un apartado se merece Iker Casillas, primer futbolista español en levantar una Copa del Mundo. Su actuación ante Paraguay fue vital en el devenir de los aconteimientos del equipo. Pero si su actuación en esta fase final había sido de 8, que decir tiene que el día de la final su actuación fue como mínimo de matrícula de honor. Todos veíamos como Roben se escapaba de Puyol en los últimos minutos y nos temíamos lo peor, pero allí estaba el santo. Esa no fue su única intervención considerable, tuvo varias jugadas durante el partido en las que demostró por qué es el capitán y por qué lleva tantos años en la élite dle fútbol mundial.
La celebración necesitaría otro post aparte, pero solo decir que España se unió en torno a unos jugadores, un equipo y unos colores que dificilmente otro acontecimiento podría rememorar, asique aunque solo sea porque durante unos días, minutos y segudos dejamos de lado toda preocupación y toda idea para centrarnos en un grupo humano, merece la pena decir QUE SOMOS EL MEJOR EQUIPO DEL MUNDO.