Como se esperaba, el Real Madrid se proclamó la noche de ayer, 4/ 5/ 2008, campeón de la liga española ante un fuerte Osasuna que se adelantó a pocos minutos del final del partido con un penalti ante el que nada pudo hacer el guardameta Iker Casillas. En la cara del portero se podía ver la desilusión y la rabia de ponerse por detrás a pocos minutos del final, aunque ni el mostoleño ni el resto de sus compañeros se rindieron, sabían lo que se jugaban, por lo que todo el equipo se lanzó al ataque en busca del gol que les diera el empate y con tesón y esmero lo consiguieron. Robben marcó un gol de cabeza que les daba el empate momentáneo, aunque eso aún no les valía a los jugadores del Real Madrid ya que no se proclamarían vencedores del torneo si no ganaban aquel partido.
El milagro ocurrió, a falta de cuatro minutos para la conclusión del partido, el argentino Gonzalo Higuaín mandó de un derechazo el balón a la portería del Osasuna. La eufória madridista se desató: el banquillo saltó de alegría, los aficionados merengues gritaban de emoción ante ese gol de Higuaín, Casillas desde su portería no podía contener la emoción, saltaba, gritaba, corría, todo lo que la eufória del momento permitía.
El equipo blanco era una piña sobre Higuaín, desde Sergio Ramos que le dió el pase, hasta el portero en la otra punta del campo, corrieron para abrazarse, sabían que ese gol , a falta de 3 o 4 minutos del final les daba la liga.
Así fue, trás un saque de esquina, el árbitro pitó el final del partido, fue entonces cuando se desató la verdadera locura. Como Casillas afirmaba durante la celebración era un partido que se merecían ganar, un partido eróico lleno de garra e ilusión por parte de los jugadores, que ni con un jugador menos y un gol en contra se rindió, por lo que su equipo, la afición y él se merencían ganar ese partido y conseguir el campeonato.
Después de una corta celebración en el campo del Osasuna y la tradicional ducha al entrenador y presidente, el equipo se dirigió a Madrid a celebrar el titulo con los miles de aficionados que les esperaban en la fuente de la Diosa Cibeles para saltar, cantar y bailar con ellos, y por supuesto para que el capitán Raúl coronase a la Diosa con la bufanda y la bandera típica de las ocasiones.
By: Alicia Riaño Casado
Archivado bajo: PRINCIPAL | Etiquetado: 4 mayo 2008, campeón, Cibeles, Higuaín, liga 31, liga del 2008, osasuna